Ya os he contado mil veces que yo pensaba que mis hijos
jugarían siempre a juegos “de chicos” y “de chicas” indistintamente... para
educarlos en igualdad desde bien pequeños...
Desde bien pequeños, me han
demostrado lo distintos que son... Claudia cuando ha podido elegir sólo ha
querido muñecas, cosas de princesas, etc... y Hugo sólo elige raquetas,
pelotas, tractores y herramientas...
Así que bueno, a lo de la igualdad le tengo que dar una vueltecita, iguales sí, para muchas cosas, mismos deberes, mismos derechos, pero desde el punto de vista de que son distintos y lo serán siempre...
Pero bueno, a lo que voy, que este post no pretende ser
educativo, no estoy yo para meterme en "embolaos", solamente quería contar algunas diferencias que pueden ser
graciosas...
- Se ponen a pintar. Claudia con dos años y medio
creo que nunca jamás dijo voy a pintar una portería o una canasta o una raqueta
o una grúa. Ella pintaba gatitos, el sol, una casa, un coche. En realidad los
dibujos no dejan de ser iguales... garabatos, pero me flipa que Hugo solo
quiera pintar porterías y pelotas.
- El carrito. Es uno de esos juegos que comparten,
a Claudia le encanta pasear a sus muñecos. Hugo pasea a las pelotas, a las
raquetas y sí, alguna vez también a algún muñeco.
- Peleas. Claudia se compró una espada láser con
una música del infierno cuando era más pequeña. Nunca la he visto pegar con ella. La
encendía, lucía, bailaba. Hugo no deja títere con cabeza. Claudia nunca nunca
nunca jamás ha dicho: “A matar a mamá”. Bueno sí, lo ha dicho ahora que Hugo lo
dice y se tira encima mío y parece muy diver. Me matan los dos... pero quien lo
ha inventado, quien eh??? (También pienso de dónde ha sacado semejante frase...
juro que cuando encuentre al culpable, lo mato)
- Claudia tiene coches y trenes, con vías y
todo... no ha jugado con ello hasta que ha visto que Hugo se lo quitaba.
- Claudia nunca se ha tirado de la cuna. Hugo sí.
- Claudia nunca ha ido a urgencias por piñazos.
Hugo varias.
- Primer viaje en avión. Nos llevamos a Claudia de
crucero con un año y medio y salíamos de Venecia. Tuvimos que ir en avión. Ni
nos enteramos de que teníamos niña. Subió, se durmió, se despertó, sonrió, todo
estupendo. Cuando Hugo tenía año y medio fuimos a Lanzarote. No conseguimos
sentar a Hugo, se retorció, lloró, dio por culo a todo el pasaje y cuando
conseguimos que se tomase el biberón, lo vomitó liándola aún más parda. Acto
seguido, cuando justo abrían las puertas, se durmió. Pensamos en no volver a
montar nunca más en avión con él... además estábamos en el paraíso... teníamos
que habernos quedado allí (he de decir que la vuelta fue estupenda).
- Viajes en coche. Claudia se revuelve, se marea,
se aburre. Vamos mejorando con las pelis y la biodramina. Hugo puede pasarse
horas mirando por la ventanilla... buscando... el toro de Osborne, tractores y
molinos.
- Ver la TV. Claudia puede estar horas. le da
igual lo que sea. Le da igual el idioma. Hugo pasa de la tele, eso sí, si hay
fútbol o tenis, comenta las jugadas.
- Las canchas. Claudia nunca ha entrado. Hugo entra y se sienta a ver jugar al basket a los mayores. Con eso le vale. Y yo a su ladito juego con el móvil claro.
- Claudia hace una construcción o un castillo de arena y quiere que dure,
así, tan bonito. Hugo hace una construcción para romperla. Y se mea de risa.
- Comidas. Claudia come porque hay que comer, sí, a veces
tiene hambre, pero en general y aunque come bien, es petardilla... A Hugo
cuando le llega la hora, le llega la hora y ya puedes tener el entrecotte
preparado o mataaaaaa.... "quiero comeeeeeeeeeeer”... miedito...
Y así, muchas más, y las que iremos descubriendo...
Besos

